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Natural y Artificial

Las distintas impresiones creadas por la luz diurna pueden imitarse mediante luz artificial. Allí donde no esté disponible la suficiente cantidad de luz natural, se brinda la oportunidad de posibilitar la visión con iluminación artificial y crear una atmósfera similar a la de la luz diurna, ya sea mediante patrones luminosos, luz dirigida o difusa, el color de la luz o las direcciones de la luz. A la luz del sol y al cielo encapotado se contraponen proyectores, bañadores de pared y bañadores de techo.

Natural y Artificial

Patrón luminoso: Natural

La diversidad de la luz diurna, con su dirección de la luz constantemente cambiante, la variación del color de su luz, así como la alternancia entre luz difusa y dirigida, sitúa los espacios siempre bajo una nueva luz. La luz matutina plana genera sombras largas que penetran a través de una estructura translúcida y crean un llamativo patrón de sombras en el suelo. Con un contraste marcado, este patrón puede tener un efecto más dominante que otras informaciones, dado que se tiende como un plano sobre los objetos recubriendo así su textura.

Natural y Artificial

Patrón luminoso: Artificial

Los patrones luminosos pueden conseguirse con iluminación artificial, utilizando proyectores con gobos. Con el motivo se puede reproducir la estructura de una sombra de hoja y crear un patrón luminoso vivo sobre las superficies. Los contrastes despojan al espacio de la uniformidad que resultaría de una iluminación general convencional. En virtud del patrón luminoso, la atención se dirige más bien hacia los acusados contrastes luminosos en lugar de hacia la estela ubicada en el centro del espacio.

Natural y Artificial

Luz dirigida: Natural

A medida que cambia la dirección de la luz en el transcurso del día, cambia la legibilidad de edificios y objetos y las estructuraciones de espacios, tales como las superficies, adquieren un efecto distinto. Esta propiedad de la luz se basa en la luz dirigida, la cual proyecta sombras duras. Además, la luz solar directa da lugar al fenómeno de que las hojas parecen brillar como elementos luminosos en el árbol. La situación de luz diurna se caracteriza por un contraste de luminosidad que presenta mucha más luminosidad por encima de la línea del horizonte que en el suelo.

Natural y Artificial

Luz dirigida: Artificial

Una iluminación artificial que se corresponda con la luz del sol se obtiene empleando luminarias que trabajen asimismo con luz dirigida y acentúen objetos o bañen superficies. Mediante la elección de las lámparas o los filtros resulta posible igualar a la luz diurna fría el color de la luz en el interior.

Natural y Artificial

Luz difusa: Natural

Con el cielo encapotado, la sombra desaparece casi por completo y se difumina la plasticidad de las texturas y del volumen.

Natural y Artificial

Luz difusa: Artificial

Una situación equiparable a la de un día con un cielo claro difuso puede lograrse mediante bañadores de techo o un techo luminoso. Éstos proporcionan una luz muy difusa, que apenas crea modelado para la legibilidad de las formas.

Natural y Artificial

Color de luz: Natural

En la luz cromáticamente intensiva de una puesta de sol, los materiales parecen haber alterado completamente su color. No obstante, a diferencia de lo que ocurre en la situación diurna, la percepción de la constancia permite ver el componente cromático variable en la luz y no en el material. En virtud de la luz amarillenta, la atmósfera se antoja más cálida. Las sombras sugieren la posición baja del sol.

Natural y Artificial

Color de luz: Artificial

La regulación, el control del color y diversas distribuciones luminosas permiten modificar tanto el tono cromático de la luz como, con una distribución luminosa específica, cambiar el foco de la percepción en el espacio. La importancia de la escultura se acentúa mediante el contraste de luminosidad y color. La atmósfera de tonos cálidos de la puesta de sol encuentra una analogía en el bañado de pared de tonos cálidos y en la iluminación de acento. Sin embargo, al trabajar con varias luminarias, se crea. debido a las múltiples sombras. un contraste con la luz diurna con el sol como fuente exclusiva. Mediante el control de la luz se puede ajustar de forma muy diferenciada el ambiente luminoso y, a diferencia de lo que ocurre con la luz diurna, se puede retener para lograr una escenificación sostenida.