indirecta

Una iluminación general directa se aprovecha del techo, paredes u otras superficies como reflector secundario.
El aumento de la iluminación en las zonas perimetrales del espacio lo hacen aparentar más abierto.
La luz difusa resulta en una escasa formación de sombras y de modelado.
Las formas y estructuras en la superficie se acentúan muy poco.
Si hay exclusivamente una iluminación indirecta, se produce muy poca diferenciación de espacios.
En comparación con la iluminación directa, se necesita un flujo luminoso considerablemente mayor para obtener unas iluminancias iguales en el plano de trabajo.
El reflector secundario deberá presentar una alta reflectancia.
Los deslumbramientos directo y por reflejo se suprimen ampliamente.

