Luz para una precisión en blanco y negro.
En el Hasselblad Center de Gotemburgo, la luz se convierte en un factor decisivo en la percepción del arte fotográfico. Como institución líder en fotografía contemporánea, los espacios expositivos requieren una solución de iluminación que ofrezca una precisión visual absoluta, un alto contraste y la máxima flexibilidad.
La arquitectura es deliberadamente sobria, creando un marco espacial neutro en el que la luz define la jerarquía visual y dirige la atención por completo hacia la obra de arte.
Luz para el contraste, la claridad y el color auténtico.
Se eligió a ERCO para satisfacer los exigentes requisitos de la iluminación de la exposición. Los focos Parscan de 3500 K con control DALI, en carcasa de color blanco, se integran discretamente en la galería al tiempo que proporcionan una iluminación precisa y de alta calidad.
La elección de los 3500 K es fundamental para el concepto. Proporciona una luz blanca neutra que realza el contraste en la fotografía en blanco y negro: los negros aparecen profundos y saturados, mientras que los blancos se mantienen nítidos y brillantes, lo que permite que toda la gama tonal se despliegue con claridad y precisión. El negro se percibe como negro. El blanco se percibe como blanco.
Al mismo tiempo, los 3500 K garantizan una excelente reproducción cromática en todo el espectro. Incluso los tonos de la gama de rojos se reproducen con una saturación y profundidad naturales, una cualidad esencial para exposiciones que combinan obras monocromáticas con fotografía en color o técnicas mixtas.
Los focos Parscan crean una iluminación de acento concentrada y de gran intensidad, que revela los detalles, las texturas y la profundidad tonal.
El espectro de 3500 K realza el contraste en las obras monocromáticas, al tiempo que reproduce con precisión los colores, incluso en los delicados tonos rojos.
El control DALI permite una adaptación flexible a diferentes exposiciones e intenciones curatoriales. El acabado blanco de las luminarias hace que los elementos de iluminación pasen a un segundo plano visualmente, manteniendo la tranquilidad del fondo arquitectónico.
El resultado es un entorno de iluminación que favorece la percepción visual al más alto nivel: preciso, equilibrado y sin distracciones.
La luz como herramienta curatorial.
En el Hasselblad Center, la luz estructura el espacio expositivo y guía la mirada del espectador. Cada haz se orienta con precisión para resaltar obras concretas, definir las relaciones espaciales y crear un ritmo visual.
La flexibilidad es esencial. Con el sistema de iluminación de ERCO, los comisarios pueden adaptar con precisión los niveles y la distribución de la luz, garantizando que cada obra de arte se presente en condiciones óptimas.
Luz en lugar de luminarias
La iluminación se mantiene intencionadamente discreta. Lo que se percibe no es la luminaria, sino el efecto de la luz.
En el Hasselblad Center, este enfoque resulta especialmente evidente: la luz acentúa el contraste, revela la profundidad tonal y garantiza una percepción precisa del color, sin dejar de ser visualmente discreta.
El proyecto ejemplifica un principio fundamental —«luz en lugar de luminarias»— en el que la luz misma define el espacio y permite una percepción al más alto nivel.