El camino de ERCO hacia las Declaraciones Ambientales de Producto: entrevista con Heiko Becker, responsable de sostenibilidad en ERCO


Sigue nuestro camino hacia soluciones de iluminación sostenibles, con especial atención a las Declaraciones Ambientales de Producto (EPD). Reafirmamos nuestro compromiso con la transparencia, la eficiencia y los principios de Human Centric Lighting. Nuestra estrategia Greenology® traza la filosofía de sostenibilidad de la compañía, que incluye el uso de energía renovable, materiales reciclados y productos de bajo consumo. El artículo aborda los retos afrontados al implantar las EPD y las ventajas que ofrecen tanto a los fabricantes como a los usuarios.
En ERCO, la sostenibilidad es más que un eslogan: forma parte de nuestra filosofía esencial. Nuestro programa Greenology® combina la responsabilidad ecológica con una tecnología puntera para crear soluciones de iluminación que respeten tanto a las personas como al planeta. Diseñamos las luminarias pensando en la longevidad, garantizando un mínimo de residuos y de impacto ambiental. Cada nuevo producto se concibe para una vida útil mínima de 20 años. La robustez de nuestro sistema de carril trifásico subraya nuestro compromiso con diseños duraderos y preparados para el futuro. Pero nuestra atención va más allá del ciclo de vida del producto: estamos comprometidos con una producción neutra en carbono y defendemos los principios de la Human Centric Lighting para un bienestar óptimo.
Nuestro objetivo último es una producción neutra en carbono. Lo logramos incorporando materiales reciclados, optimizando la eficiencia y recurriendo a energía renovable. Décadas de innovación han reducido el consumo energético en un 85 %, y hoy nuestras instalaciones funcionan por completo de fuentes renovables. Desde nuestro primer laboratorio de luz diurna y la cubierta verde de 1988 hasta el actual sistema de energía solar, ERCO ha sido pionera en iluminación sostenible.

Energía solar en el techo de la fábrica de luz: Desde 2007 contamos con una instalación fotovoltaica en el techo de nuestra fábrica. Con ello, generamos unos 155.000 kWh de electricidad al año, lo que corresponde a unas 54 toneladas de CO2.
Uno de los mayores retos en nuestra búsqueda de la sostenibilidad consiste en desplazar la atención de la mera creación de la mejor tecnología de iluminación a la consideración de todo el ciclo de vida del producto y de su impacto ambiental. Tradicionalmente, la innovación en iluminación giraba en torno a parámetros de rendimiento como los lúmenes y los vatios. La verdadera sostenibilidad, sin embargo, exige un enfoque integral que abarque el aprovisionamiento de materiales, los procesos de fabricación y las consideraciones de fin de vida.
En ERCO lo hemos abordado examinando meticulosamente nuestra cadena de suministro, aplicando rigurosas evaluaciones de materiales y cultivando relaciones transparentes con los proveedores. Más allá del producto en sí, reconocemos que una iluminación realmente sostenible implica comprender cómo interactúa la luz con las personas.
Es aquí donde entra en juego el concepto de Human Centric Lighting. Este enfoque desempeña un papel decisivo en la creación de entornos más saludables y productivos. Al integrar estos principios en el desarrollo de nuestros productos, no solo reducimos el consumo energético, sino que también mejoramos el bienestar general de las personas.

AAA significa arquitectura, actividad y ambiente. Haga visibles las superficies verticales para lograr una mejor percepción del espacio en la arquitectura. Favorezca con la luz adecuada actividades como la concentración en el trabajo, pero también la comunicación humana. Cree el ambiente adecuado aplicando la iluminación adecuada a cada hora del día.
Ante todo, es una cuestión de transparencia. Percibimos una demanda creciente de clientes que quieren saber exactamente qué están comprando. Las EPD ofrecen una imagen clara de los materiales empleados en nuestras soluciones de iluminación y de su impacto ambiental. Ello encaja a la perfección con nuestro compromiso con la sostenibilidad y permite a los clientes tomar decisiones informadas, coherentes con sus propios valores.
Pero las EPD no son solo una forma de satisfacer la curiosidad: son una potente herramienta de mejora interna. Al analizar los datos de las EPD, podemos ver la huella ambiental de las distintas fases de nuestro proceso de fabricación, incluidas nuestra red de proveedores y nuestros métodos de producción. Esto va más allá de la simple eficiencia y optimización de costes. Las EPD nos permiten detectar los ámbitos en los que podemos tomar decisiones aún más sostenibles. Contar con un único emplazamiento productivo, por ejemplo, minimiza las emisiones asociadas al transporte. Son un trampolín para la mejora continua en nuestro camino hacia la responsabilidad ambiental.
Las EPD son también clave para ayudarnos a mejorar y optimizar constantemente tanto nuestros productos como su diseño. Esa optimización empieza desde el principio, con la selección de materiales y las decisiones de diseño. Al recopilar datos para futuras EPD ya en las primeras fases del desarrollo, podemos valorar materiales, sustancias y diseño teniendo presente el medio ambiente. Ello no solo mejora el producto en sí, sino que también hace más sostenible su fabricación.
Las EPD proporcionan a los prescriptores la información que necesitan para tomar decisiones informadas sobre los materiales de construcción que emplean. Pueden comparar el impacto ambiental de distintos productos y seleccionar los que se ajustan a los objetivos de sostenibilidad del proyecto. Las EPD ofrecen además una imagen clara de los materiales empleados en un producto, incluido su posible impacto tanto en la fase de uso como en la de fin de vida. Este conocimiento ayuda a los prescriptores a planificar una gestión responsable de los materiales a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio. Todas las EPD de ERCO son Declaraciones Ambientales de Producto de Tipo III, lo que significa que las verifica de forma independiente un tercero, aportando una capa crucial de confianza y transparencia.
Este documento le servirá de ayuda a la hora de utilizar las Environmental Product Declarations (EPD) de ERCO y la información que éstas contienen.

Los datos se someten a un riguroso proceso de verificación a lo largo de toda la elaboración de la EPD. Puede parecer una tarea sencilla, pero incluso comprobaciones básicas, como confirmar que el peso total de todos los componentes coincide con el peso del producto, exigen la máxima atención. Con numerosas piezas y distintas fuentes de datos (como los proveedores), pueden producirse discrepancias. Por eso disponemos de un completo proceso de verificación que detecta las incoherencias mediante comprobaciones meticulosas. Es solo un ejemplo de los muchos pasos que damos para garantizar la transparencia de la información que figura en nuestras EPD. Los prescriptores pueden tener la certeza de que los datos presentados en nuestras EPD son exactos y fiables, y le permiten tomar decisiones informadas sobre las soluciones de iluminación que elige.
Desarrollar las EPD de nuestros productos de iluminación no fue una tarea sencilla. Requirió una inversión considerable en tiempo y recursos. El primer paso fue conseguir el respaldo de la dirección. Elaboramos un documento de alcance del proyecto que detallaba el compromiso económico y de personal necesario. Tras un examen a fondo de la inversión total, obtuvimos luz verde. A continuación, priorizamos los grupos de productos. Para el primer conjunto (¡que abarca más de 46 000 productos únicos!) emprendimos un detallado proceso de recopilación de datos.
Ello implicó identificar cada componente, su peso, las distancias de transporte e incluso el tipo de vehículos empleados en la entrega. Dado que la mayoría de los componentes y materiales se procesan en nuestra propia fábrica, el proceso tuvo también en cuenta el consumo energético asociado a la producción. Incluso computamos los «restos», es decir, los materiales que pueden reciclarse o reincorporarse a la línea de producción. Cada detalle, por pequeño que pareciera, se documentó con el máximo esmero.

Nuestras luminarias son herramientas que permiten a los diseñadores aplicar la luz en el lugar preciso donde se la necesita, es decir, donde lo requiera la percepción humana. Forman parte de la arquitectura y fomentan su uso flexible y duradero, permiten un funcionamiento de bajo mantenimiento y contribuyen a que los edificios consuman la menor cantidad posible de energía y recursos.
La implantación de las EPD para nuestros productos de iluminación no estuvo exenta de obstáculos. Uno de los mayores retos, además de comprender el propio programa y las reglas específicas de cada producto, fue la enorme complejidad. La amplitud de nuestra cartera de productos y la complejacantidad de datos implicada exigían un enfoque específico. Para afrontarlo, encargamos la dirección de la iniciativa a un jefe de proyecto sénior de gran experiencia. Su profundo conocimiento tanto de nuestros productos como de los datos disponibles resultó inestimable para desenvolverse en este panorama complejo.
Otro obstáculo fue garantizar la disponibilidad de recursos externos. Ello incluía encontrar un verificador cualificado para la evaluación final y colaborar con nuestros proveedores para recabar la información necesaria. Como las EPD eran un concepto nuevo para muchos, pusimos un empeño concertado en mantener a todos informados a lo largo de todo el proyecto.
Construir relaciones sólidas y fomentar el compromiso personal de todas las partes implicadas, tanto internas como externas, fue clave para superar estos retos y alcanzar el éxito.
La ingente cantidad de energía que consumen hoy los edificios es innegable. Cada vez se los considera más como «minas de recursos» para el futuro. Esto pone de manifiesto la importancia crucial de la colaboración entre todos los agentes del sector de la construcción. En temas nuevos como la sostenibilidad, escuchar activamente a las partes interesadas —arquitectos, prescriptores y otros— es aún más crucial que en prácticas ya consolidadas. Mantener los oídos y la mente abiertos nos permite anticipar las necesidades de los proyectos futuros y adaptarnos en consecuencia.
La sostenibilidad es un ámbito complejo y en evolución, y las EPD contienen una gran promesa para mejorar la calidad de los pliegos de prescripciones. La vaga fórmula «o similar», tan habitual en las licitaciones, genera dificultades para todos los implicados. Las EPD ayudarán a esclarecer las verdaderas similitudes entre distintos productos: cómo se fabrican, cómo se comportan y cómo se gestionan al final de su vida útil. Esta mayor transparencia convertirá las EPD en un recurso de referencia tanto para las ofertas como para las decisiones de compra.