Efecto luminoso y disposición de las luminarias
Luz para cuadros
Iluminación de cuadros, fotos e imágenes: soluciones de iluminación antideslumbrantes con iluminación de acento y bañado de paredes
Realzar cuadros individualmente mediante iluminación de acento
Por medio de haces de luz claramente legibles, la iluminación de acento dirige la mirada del observador hacia el cuadro. Claramente iluminados, los cuadros adquieren una relevancia mayor que la del espacio que los rodea. La luz dirigida de la iluminación de acento genera brillo y un buen modelado para bajorrelieves, y permite apreciar texturas sutiles. Si se modifica la disposición de los cuadros, es necesario reorientar la iluminación de acento.
Regla empírica para la disposición de una iluminación de gran superficie
Para la iluminación de cuadros es recomendable un ángulo de inclinación (α) de unos 30°. De este modo se modela eficazmente el cuadro sin distorsionar el efecto mediante una proyección de sombras excesiva. Además permite evitar la proyección de sombras por el propio observador. α = 30° Consejo para la elección de luminarias: las luminarias con distribuciones luminosas sustituibles permiten ajustar fácilmente el haz de luz al formato específico del cuadro.
Presentar varios cuadros como una unidad mediante el bañado de paredes
Con una distribución de luminosidad uniforme, el bañado de paredes crea superficies de pared homogéneas. Estas conforman el telón de fondo neutro ideal para pinturas, toda vez que otorgan al cuadro y al espacio el mismo rango en la jerarquía de la percepción. Además, la sala de exposición ofrece un aspecto luminoso y transmite una sensación de amplitud. A diferencia de lo que ocurre en la iluminación de acento, no es necesario reorientar las luminarias para adaptarlas a nuevas disposiciones o formatos de cuadros.
Regla empírica para la disposición de una iluminación de gran superficie
Para una iluminación vertical uniforme, la distancia a la pared (a) de los bañadores de pared con lente debería ser de aproximadamente un tercio de la altura de la pared (h). Para lograr una buena uniformidad longitudinal, la interdistancia de luminarias (d) de los bañadores de pared con lente puede equivaler a hasta 1,3 veces la distancia a la pared (a). a = 1/3 x h d ≤ 1,3 x a Consejo para la elección de luminarias: los bañadores de pared con una orientación definida hacia la pared ahorran tiempo durante la instalación, ya que no se requiere inclinarlos adicionalmente como sí es necesario en el caso de los proyectores normales.



