Evaluar la calidad de la luz: más que la simple iluminancia
No planifiques la luz basándote únicamente en valores medidos. Si bien la iluminancia sirve de orientación, no describe todavía la calidad del espacio.
Por eso, pregunta a tus clientes cómo quieren vivir el espacio. ¿Dónde y cómo se sienten seguros, concentrados o a gusto?
Solo cuando combinas los requisitos medibles con la percepción, la atmósfera y el uso, la luz genera calidad de vida.
Comprueba la diferencia
¡Haz preguntas a tus clientes!
Iluminación de calidad en el proyecto
- ¿Existen requisitos en cuanto a control del deslumbramiento, contraste, modelado y reproducción cromática?
- ¿Dónde necesitas un confort visual especialmente bueno?
- Objetivo: una comprensión compartida de la calidad de la luz
Un buen diseñador de iluminación puede responder a estas preguntas de forma clara, concreta y visual. No solo desde lo técnico, sino también con imágenes y efectos.
Iluminación de calidad con bajos costes de ciclo de vida
Define desde el principio qué significa «iluminación de calidad» en el proyecto de tu cliente.
No hables únicamente de luminarias, sino también de la calidad de la percepción.
¿Qué zonas deben quedar claramente visibles? ¿Dónde se requiere calma, orientación o concentración?
¿Qué zonas del espacio deben modelarse, resaltarse o atenuarse de forma intencionada?
Define los requisitos de control del deslumbramiento. Comprueba desde qué direcciones de visión los usuarios miran hacia las luminarias, hacia superficies claras o hacia superficies reflectantes.


Puestos de trabajo
Define los requisitos de control del deslumbramiento. Comprueba desde qué direcciones de visión los usuarios miran hacia las luminarias, hacia superficies claras o hacia superficies reflectantes. Presta especial atención a los puestos de trabajo, las pantallas, los materiales brillantes, los espejos y las superficies de vidrio. Una iluminación de calidad resulta agradable incluso durante un uso prolongado del espacio. Valora el contraste y la modelación. Un contraste insuficiente hace que los espacios parezcan planos. Unas sombras demasiado marcadas, en cambio, pueden resultar molestas.
Pon a prueba el efecto de la luz
Combínala con una iluminación general suave cuando el espacio deba ofrecer tanto orientación como atmósfera.
Presta atención a la reproducción cromática. Los colores, los materiales, los tonos de piel, los alimentos, los productos o las obras de arte deben mostrarse de forma natural y con calidad.
Ajusta la temperatura de color y la reproducción cromática al uso, la arquitectura y la atmósfera deseada.
Ten en cuenta los requisitos normativos, por ejemplo para lugares de trabajo, zonas de circulación o áreas relevantes para la seguridad.
Las normas deberían utilizarse como estándar mínimo, pero nunca como objetivo de diseño.
El confort visual solo surge cuando los valores medidos, las tareas visuales, el efecto espacial y el bienestar concuerdan entre sí.
Cree, junto con los clientes, un entendimiento común sobre la calidad de la luz.
Muestre ejemplos, visualizaciones o muestras. Así la calidad de la luz se vuelve comprensible, permite tomar decisiones y pasa a formar parte del diseño arquitectónico.
Explique de forma transparente los costes del ciclo de vida.
¡Ya puede evaluar la calidad de la luz!
Puntos clave
- 1No evalúe la calidad de la luz únicamente a partir de la iluminancia, sino en conjunto con la percepción, la atmósfera y el uso.
- 2Combine la luz direccional para lograr contraste y modelado con una suave iluminación general que aporte orientación y atmósfera.
- 3Utilice las normas como estándar mínimo, no como objetivo de diseño: el confort visual solo surge más allá de ellas.
Lección siguiente


