Disposición de las luminarias: las reglas empíricas para calcular la distancia ideal entre luminarias para los downlights, proyectores y bañadores de pared
La disposición de las luminarias y su distancia respecto a la pared forma parte de un buen diseño de iluminación. En la fase de planificación y de diseño de un proyecto, las reglas empíricas son de gran utilidad para determinar la cantidad y la disposición de los downlights, proyectores y bañadores de pared, sin tener que calcular la iluminación.

La disposición de las luminarias no se debería considerar como un proceso exclusivamente técnico o funcional. En la práctica del diseño de iluminación de orientación cuantitativa, se ha generalizado la preferencia por una retícula totalmente uniforme de luminarias de techo, debido a la exigencia de una iluminación lo más uniforme posible. Sin embargo, no existe ninguna conexión directa entre la disposición de las luminarias y el efecto luminoso. Aprovechando al máximo las luminarias y las distribuciones luminosas disponibles, se puede conseguir el efecto luminoso planificado mediante una serie de diferentes distribuciones de las luminarias. Este margen puede y debe ser utilizado para diseñar techos con una estética que aúne la iluminación funcional y un diseño armonizado con la arquitectura.
En nuestro documento técnico Consejos para la disposición de las luminarias le ofrecemos un resumen no solo de la disposición de las luminarias ideal para downlights, proyectores y bañadores de pared, sino también de las reglas empíricas para muchas otras categorías habituales de luminarias, como luminarias pendulares, balizas o proyectores.

¿Cómo disponer los downlights en el techo?
Los downlights son luminarias que se caracterizan por proyectar un haz de luz orientado hacia abajo en perpendicular, que ilumina el suelo u otras superficies horizontales. Dependiendo del ángulo de irradiación y la distancia a la pared, sus haces de luz generan las características secciones hiperbólicas (conchas) en superficies verticales como, por ejemplo, la pared. Un buen diseño de iluminación tiene en cuenta este efecto. Descubra la disposición ideal de las luminarias para los diferentes ángulos de irradiación en nuestro documento técnico Consejos para la disposición de las luminarias.

Para obtener una iluminación general uniforme con un elevado confort visual, como interdistancia de luminarias (d) aproximada entre dos downlights se puede aplicar hasta 1,5 veces la altura (h) de la luminaria sobre la superficie útil. Con respecto a la distancia a la pared (a), se recomienda la mitad de la distancia entre las luminarias (d).


Con la distancia entre luminarias especificada, los downlights se suelen montar a la mitad de la distancia entre las luminarias respecto a la pared. Las luminarias de esquina deberían montarse sobre la línea de 45° para que los downlights proyecten haces de luz idénticos en ambas superficies de las paredes.


¿Cuál es la disposición ideal de los proyectores?
Los proyectores son las luminarias orientables más comunes. Iluminan un área limitada, por lo que se utilizan menos para la iluminación general que para la iluminación de acento de los objetos. Los proyectores ofrecen la mayor flexibilidad en su variante de luminarias para raíles electrificados, pero también están disponibles como luminarias fijas empotrables en el techo. La acentuación de obras de arte, moda, rótulos informativos o determinadas zonas de un espacio – la «luz para mirar» – capta la atención y facilita la orientación.

El ángulo óptimo de incidencia de la luz (α) para la iluminación de cuadros y esculturas es de 30°. Si se aplica una distancia mayor, se corre el riesgo de que el observador proyecte su sombra sobre el objeto cuando se detenga ante él. Un ángulo de incidencia demasiado inclinado produciría a su vez una luz rasante intensa que provocaría sombras alargadas en la obra expuesta. El ángulo de incidencia de 30° modela perfectamente el objeto sin distorsionar el efecto mediante una proyección de sombras excesiva.
Disposición: α = 30°


¿Cómo se colocan los bañadores de pared?
Las superficies verticales determinan el 80 por ciento de nuestra percepción visual. Por consiguiente, las paredes iluminadas adquieren mucha importancia en la jerarquía de la percepción. El bañado de pared facilita la percepción del espacio, aumenta la sensación de luminosidad y optimiza el confort visual suavizando los contrastes. Además, la iluminación vertical hace que los espacios reducidos parezcan más amplios y altos.

Para lograr una iluminación vertical uniforme, la distancia a la pared (a) de los bañadores de pared debería ser de aproximadamente un tercio de la altura del techo (h).
Disposición: a = 1/3 x h
Para lograr una buena uniformidad longitudinal, la interdistancia de luminarias (d) de los bañadores de pared puede equivaler a hasta 1,3 veces la distancia a la pared (a).
Disposición: d ≤ 1,3 x a
Existen luminarias especiales para la iluminación uniforme de paredes muy altas o para generar una luz rasante cerca de la pared. Estas luminarias cuentan con sus propias reglas empíricas para su disposición. En nuestro documento técnico «Disposición de las luminarias» encontrará un resumen de las mismas.







