Eficacia luminosa: magnitud luminotécnica para calcular el rendimiento de una fuente de luz

La eficacia luminosa se define como la relación del flujo luminoso Φ emitido (expresado en la unidad lumen, lm) y la potencia eléctrica consumida por una fuente de luz (expresada en la unidad vatio, W). La eficacia luminosa, expresada en lúmenes por vatio (lm/W), es una magnitud que nos permite calcular la eficiencia de una lámpara, por ejemplo un LED, o de una luminaria, incluidos el equipo auxiliar y la óptica.

¿Cómo se calcula la eficacia luminosa?
La eficacia luminosa describe el rendimiento de una fuente de luz. Se expresa mediante la relación del flujo luminoso emitido, en lumen, y la potencia eléctrica consumida, en vatios.
El símbolo de la eficacia luminosa es η (eta).
La fórmula para calcular la eficacia luminosa es la siguiente:
eficacia luminosa (lm/W) = flujo luminoso (lm)/potencia consumida (W)
¿Cuál es la eficacia luminosa de un LED?
La eficacia luminosa de una fuente de luz puede variar mucho según su tipo. El valor teórico máximo alcanzable con una conversión total de la energía en el espectro visible para el ser humano (555nm), sería 683lm/W. La eficacia luminosa realmente alcanzable varía en función de la lámpara, pero queda siempre muy por debajo de este valor ideal. Los LEDs alcanzan una mayor eficacia luminosa que, por ejemplo, las lámparas de descarga. Alcanzan valores altos como lámparas LED actualizadas o, sobre todo, como módulos LED. Las fuentes de luz LED permiten alcanzar una eficacia luminosa de hasta 180lm/W.
Un dato interesante:
la eficiencia de las luminarias se considera a menudo un criterio de sostenibilidad. Un valor de como mínimo 100lm/W se considera importante. Sin embargo, lo relevante es la eficacia, es decir, los lux por vatio (lx/W), especialmente en la iluminación de acento, ya que, cuando hablamos de la iluminación de un espacio, lo importante es determinar el lugar preciso donde se necesita la luz, para reducirla en el resto de las superficies. De este modo, la luz solo se proyecta en las superficies relevantes, lo que permite reducir el consumo de energía.


