Percepción de la forma y leyes de la percepción: ¿Cómo reconocemos los patrones espaciales y luminosos?
El concepto de percepción de la forma define una teoría que parte del supuesto de que las estructuras percibidas visualmente no son producto de elementos aislados. El observador las percibe principalmente en conjunto, como una forma, y cada una se ordena y se separa de su entorno en función de una ley de la percepción.

¿Qué son las leyes de la percepción?
Para asignar cualidades a un objeto que se percibe visualmente, primero hay que reconocerlo, es decir, distinguirlo de su entorno. De este proceso interpretativo surgen determinadas leyes, en base a las cuales se pueden resumir determinadas disposiciones en figuras u objetos de percepción. Estas leyes de la forma tienen también un significado práctico para el diseñador de iluminación: toda instalación de iluminación está compuesta por una disposición de luminarias, sea en el techo, sea en las paredes o en el espacio. Sin embargo, esta disposición no se percibe inmediatamente, sino que se organiza en figuras según las reglas de la percepción de la forma. La arquitectura del entorno y los efectos luminosos de las luminarias dan lugar a otros patrones que se incluyen en la percepción.

¿Qué es la ley de la proximidad?
Las formas que se perciben como acabadas no tienen por qué tener un contorno continuo. Los elementos cercanos entre sí se agrupan en la percepción de la forma de acuerdo a la «ley de la proximidad», y forman una única figura.
En el ejemplo que mostramos, el observador ve primero un círculo, y solo después una disposición de puntos en forma de anillo. La organización de los puntos es tan contundente, que las líneas de unión ficticias entre cada uno de los puntos no discurren en línea recta, sino sobre la línea circular; el resultado no es un polígono sino un círculo perfecto.

Las luminarias se agrupan por parejas.

Cuatro puntos se agrupan formando un cuadrado.

¿Qué es la ley de la simetría?
La simetría es un criterio para la formación de grupos en la percepción de la forma. Las imágenes se agrupan por parejas especialmente en disposiciones con simetría especular alrededor de un eje vertical. En ocasiones, este efecto es tan intenso que no se da la agrupación de las formas contiguas que debería tener lugar según la ley de la proximidad.
Por ejemplo: la disposición de dos formas cuadradas dentro de cuatro formas redondas se percibe en dos grupos de cinco elementos de acuerdo con la ley de la simetría.

¿Qué es la ley de la semejanza?
Además de la disposición espacial, la propia estructura de las formas también es relevante para la formación de grupos. En este ejemplo, las formas no están organizadas según su proximidad o una posible simetría axial, sino que se agrupan debido a la similitud de la forma.
Un dato interesante
El principio de la semejanza también afecta a las formas de un grupo que no son idénticas, sino parecidas. Así, por ejemplo, los círculos de diferentes tamaños se perciben agrupados. A veces, los rectángulos y cuadrados también forman un grupo debido a su forma cuadrangular.

¿Qué es la ley del cierre?
Un principio fundamental de la percepción de la forma es la tendencia a interpretar las formas acabadas como figuras. No obstante, las formas inacabadas también se continúan percibiendo como figuras.
Una forma acabada se encuentra siempre en el lado interno de la línea que la limita, es decir, el efecto de la línea que da lugar a la forma solo se produce en una dirección. Este lado interno suele ser casi siempre idéntico al lado cóncavo que abarca una limitación.
Esto da lugar a que incluso con curvas o ángulos abiertos, se produzca un efecto de forma que hace que una figura sea visible en el interior de la línea, es decir, en el área parcialmente cerrada. Si de esta forma se produce una interpretación plausible del patrón inicial, el efecto del lado interino puede ser muy fuerte.
Nota:
no es necesario que una figura esté acabada para agrupar los objetos que se encuentran en ella. La suposición de que la figura está acabada basta para simular un conjunto acabado.

En ocasiones, la experiencia y la anticipación asociada a ella tienen un efecto tan fuerte que el cerebro completa las partes que le faltan a la forma, o modifica la percepción de algún detalle para adaptar el objeto a las expectativas. En este ejemplo, la formación de sombras en sí da lugar a que se perciba la forma, aunque su contorno esté incompleto.

La experiencia permite reconocer la forma en su totalidad debido a la visualización de detalles esenciales.

Este principio también funciona con representaciones más complejas, como un cubo. Nuestro cerebro recrea los bordes de la figura según la ley del cierre.

¿Qué es la ley de la continuidad?
Una ley fundamental de la percepción de la forma es percibir las líneas preferentemente como curvas o rectas continuas y uniformes, es decir, evitando interrupciones, acodamientos y ramificaciones. La tendencia a percibir líneas continuas es tan fuerte, que puede influir en toda la interpretación de una imagen.
¿Qué es la ley de la buena forma?
En lo relativo a las formas planas, la ley de la continuidad corresponde a la ley de la buena forma o de la buena continuidad. Las formas se organizan de tal modo que dan lugar, en lo posible, a figuras sencillas y ordenadas.

La disposición de los puntos en el techo los agrupa en dos líneas según la ley de la buena forma.

La disposición se interpreta como una superposición de dos rectángulos.

¿Qué es la ley de la igualdad o equivalencia?
Aunque en el caso de las formas paralelas de anchura regular no se da una simetría estricta, sí se puede reconocer un principio de organización igualmente claro, que conduce a una percepción preferenciada como figura. Los círculos del ejemplo apuntan a dos líneas paralelas debido a que muestran un comportamiento similar.









