William Lam
William M. C. Lam (1924-2012), uno de los más entusiastas defensores de los proyectos de iluminación con carácter cualitativo, elabora en los años 70 un catálogo de criterios, un vocabulario sistemático para la descripción contextualizada de los requisitos planteados a una instalación de iluminación. Lam distingue entre dos grupos principales de criterios: las "activity needs" (necesidades de actividad), los requisitos derivados de la participación activa en un entorno visual, y las "biological needs" (necesidades biológicas), las cuales agrupan en cada contexto los requisitos psicológicos vigentes planteados a un entorno visual.

Activity needs
Las "activity needs" describen los requisitos derivados de la participación activa en un entorno visual. Para estos requisitos son determinantes las propiedades de las tareas visuales existentes. El análisis de las "activity needs" coincide en gran medida con los criterios del proyecto de iluminación . También se da una gran coincidencia en cuanto a los objetivos de la luminotecnia en este ámbito. Se persigue una iluminación funcional que cree condiciones óptimas para la actividad a desarrollar, ya sea en el trabajo, el movimiento a través del espacio o el tiempo libre. Sin embargo, a diferencia de los defensores de los proyectos de iluminación cuantitativos, Lam se rebela contra una iluminación uniforme en función de la tarea visual más difícil en cada caso. Más bien promueve el análisis diferenciado de todas las tareas visuales que se den conforme a lugar, tipo y frecuencia.

Biological needs
Lam considère le deuxième ensemble de son système, celui des biological needs, comme le plus important. Les biological needs correspondent, dans tout contexte, aux exigences psychologiques associées à l’environnement visuel. Alors que les activity needs résultent d’une interaction consciente avec l’environnement et visent une certaine fonctionnalité dans cet environnement visuel, les biological needs se rapportent à des besoins largement inconscients, décisifs pour l’évaluation émotionnelle d’une situation. Ils visent le bien-être dans un environnement visuel donné. Pour les définir, Lam part du constat que notre attention ne s’attache à un impératif visuel unique que dans les moments de grande concentration. Elle s’étend au contraire presque toujours à l’observation d’un environnement dans sa globalité. Les changements qui surviennent dans cet environnement sont ainsi perçus immédiatement : le comportement peut s’y adapter sans délai. L’évaluation émotionnelle d’un environnement visuel dépend notamment beaucoup de la capacité de celui-ci à présenter clairement les informations requises ou à les dissimuler.




Orientación
Entre los requisitos psicológicos fundamentales planteados a un entorno visual, Lam identifica en primer lugar la necesidad de una orientación clara. En este contexto, puede entenderse la orientación en términos esencialmente espaciales. En este caso, se refiere a la perceptibilidad de metas y de los caminos que conducen a éstas, a la situación espacial de entradas, salidas y de las ofertas específicas de un entorno, ya se trate de una recepción o de la compartimentación de unos grandes almacenes. Pero la orientación abarca también la información sobre otros aspectos del entorno, p. ej. la hora, las condiciones meteorológicas o los sucesos en el entorno. En ausencia de tales informaciones, como es el caso por ejemplo de las salas cerradas de grandes almacenes o de los pasillos de grandes edificios, el entorno se percibe como artificial y opresivo, siendo imposible recuperar el déficit de información hasta haber abandonado el edificio.

Estructuración

Perspectiva al exterior
Comprensión
Un segundo grupo de necesidades psicológicas hace referencia al alcance y comprensión de las estructuras circundantes. En este contexto es determinante sobre todo la visibilidad suficiente de todas las áreas del espacio. Ésta determina la sensación de seguridad en un entorno visual. Las esquinas oscuras, por ejemplo en pasos subterráneos o en los pasillos de grandes edificios, igual que las zonas sobreiluminadas de forma deslumbrante ocultan posibles peligros. Sin embargo, el alcance no depende únicamente de la plena visibilidad, sino que también incluye la estructuración, la necesidad de un entorno inequívoco y ordenado. La persona percibe una situación como positiva en la que sean claramente reconocibles la forma y la estructura de la arquitectura circundante, pero en la que las áreas esenciales también estén claramente destacadas de este trasfondo. En lugar de un flujo de información desconcertante y posiblemente contradictorio, de esta forma un espacio se presenta con una cantidad abarcable de propiedades claramente ordenadas. También es importante para la relajación la presencia de una perspectiva al exterior o de puntos visuales interesantes, p. ej. de una obra de arte.



Comunicación
Un tercer ámbito abarca el equilibrio entre la necesidad de información de la persona y su aspiración a una esfera privada definida. En este contexto se perciben negativamente tanto el aislamiento total como la exposición pública total; un espacio debería posibilitar el contacto con otras personas, pero permitiendo al mismo tiempo definir ámbitos privados. Dicho ámbito privado puede crearse, por ejemplo, mediante una isla de luz que destaque del entorno un grupo de asientos o una mesa de conferencias dentro de un espacio más grande.







