Proyección (óptica): orientación de la luz a través de lentes
La proyección se define como la transmisión de una imagen a una superficie de proyección mediante ópticas. En la iluminación arquitectónica, la luz de una fuente de luz puntiforme, normalmente un LED, se orienta hacia la superficie a iluminar a través de las lentes. La luz se dispersa o se concentra dependiendo de la forma de la lente. Los sistemas de lentes de alta calidad se ajustan con precisión a la fuente de luz y, por lo tanto, pueden orientar la luz con exactitud sobre la superficie a iluminar. El resultado son sistemas luminotécnicos eficaces, que alcanzan una elevada iluminancia (lx) con poca potencia instalada (W).
¿Cómo se produce la proyección?
Los sistemas ópticos de varias fases son adecuados para proyectar la luz de un LED de manera uniforme. Primero, una lente concentra la luz emitida por el LED. El denominado colimador genera luz con una trayectoria casi paralela. Los haces luminosos inciden en una segunda lente, cuya forma determina la distribución luminosa de la luminaria. Los sistemas de lentes se caracterizan por su precisión y eficiencia. Dentro del haz de luz se crea un alto grado de uniformidad por lo que respecta a la luminosidad y la constancia de color. Dado que todos los haces de luz son dirigidos por el sistema de lentes, no se generan aberraciones ni pérdidas por luz dispersa.
¿Qué efectos de proyección existen?
La óptica de recorte de contornos de los proyectores de contornos permite generar contornos nítidos del haz durante la proyección. La nitidez del contorno del haz se regula desplazando la lente, por ejemplo, para conseguir una diferenciación del entorno rica en contrastes. Un regulador de contornos complementario permite iluminar los cuadros con nitidez, de modo las obras de arte parecen emitir luz por sí mismas.
¿Cuál es la diferencia entre reflexión y proyección?
La reflexión se produce cuando la radiación electromagnética se desvía y regresa o bien donde confluyen dos cuerpos (reflexión superficial) o dentro de un mismo cuerpo (reflexión volumétrica).
Si se dirige la luz mediante reflectores, solo se orientan los haces de luz emitidos hacia los laterales del reflector, lo que en general resulta en haces de luz demasiado extensivos. Además, existe el riesgo de que se produzcan grandes pérdidas de luz dispersa (véase la figura de la derecha) o fallos en la imagen, como círculos luminosos. En el haz de luz pueden producirse también contornos poco nítidos y en algunos casos coloreados, así como una distribución no homogénea de la luminosidad en su centro.
En cambio, los sistemas de lentes que han sido diseñados conforme al principio de proyección, se caracterizan por su precisión, eficiencia y una elevada uniformidad en lo que respecta a la luminosidad y a la constancia del color. El sistema de lentes orienta todos los haces de luz, lo que evita imperfecciones y pérdidas por dispersión. Es posible implementar incluso haces de luz muy intensivos para crear acentos impresionantes.

