Iluminancias cilíndricas en el puesto de trabajo de oficina
Buen reconocimiento facial

Distribución armoniosa de la luminosidad sobre los rostros
Un buen reconocimiento facial es importante para la comunicación en la oficina. Para conseguirlo, la iluminación debe lograr un equilibrio entre las iluminancias verticales elevadas en el espacio y un buen apantallamiento para el usuario. Lo ideal es la combinación de un componente orientado en horizontal con el bañado de pared o de techo. Para ello, los downlights deberían montarse lateralmente en zonas del techo junto al escritorio. Una distribución luminosa extensiva en el eje longitudinal de la mesa, por ejemplo oval wide flood, alcanza las iluminancias cilíndricas necesarias en el rostro. La proporción entre iluminancia cilíndrica e iluminancia horizontal se denomina modelado y debería situarse en un rango de 0,3 a 0,6.
Requisitos planteados al diseño de iluminación
Tanto con personas de pie como sentadas, unas luminarias de haz intensivo dispuestas unilateral o cenitalmente proyectan sombras duras sobre el rostro. Las órbitas oculares oscuras, así como las sombras en la nariz y el mentón, dificultan la percepción de las expresiones faciales. Además del reconocimiento facial deficiente, en el escritorio existe el problema adicional de la proyección de la sombra propia sobre la zona de trabajo. Ni tan siquiera las cámaras web, por ejemplo durante videoconferencias, pueden compensar contrastes de iluminación pronunciados en el rostro, de modo que las zonas sombreadas aparecen oscuras.

